Navarra ha puesto en marcha una nueva convocatoria de ayudas para la sucesión de explotaciones agrarias en 2026, destinadas a facilitar el relevo generacional en el sector agrario. Esta línea de subvenciones se integra dentro del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 (PEPAC) y tiene como objetivo evitar el abandono de explotaciones viables cuando sus titulares se jubilan.
El programa promueve un modelo de transmisión progresiva y tutorizada, en el que el agricultor que se retira (cedente) acompaña al nuevo titular (sucesor) durante un periodo determinado, garantizando la transferencia de conocimientos, gestión y activos productivos.
Gracias a estas ayudas, la Administración busca mantener la actividad agraria, asegurar la continuidad de las explotaciones y favorecer la incorporación de nuevos agricultores al sector.
Qué son las ayudas para la sucesión de explotaciones agrarias
Las ayudas a la cooperación para la sucesión de explotaciones agrarias son subvenciones destinadas a facilitar el proceso de transmisión de una explotación entre un agricultor que cesa su actividad y una persona que se incorpora para continuarla.
Este modelo se basa en un acuerdo de cooperación entre ambas partes, que incluye un periodo de tutoría y un plan empresarial que garantice la viabilidad de la explotación.
Entre sus principales objetivos destacan:
- facilitar el relevo generacional en la agricultura,
- evitar el abandono de tierras agrícolas,
- mejorar la continuidad económica de las explotaciones,
- garantizar la transmisión del conocimiento agrario.
Requisitos para solicitar la ayuda
La convocatoria establece requisitos tanto para el cedente como para el sucesor, ya que ambos participan en el acuerdo de cooperación que da origen a la ayuda.
Requisitos del cedente (agricultor que se jubila)
El cedente es el titular de la explotación que transmite la actividad agraria. Para participar en el programa debe cumplir, entre otros, los siguientes requisitos:
- Ser agricultor a título principal (ATP) o titular profesional de la explotación.
- Tener menos de 72 años en el momento de solicitar la ayuda.
- Acreditar un periodo mínimo de cotización a la actividad agraria.
- Comprometerse a cesar totalmente la actividad agraria al finalizar el proceso de sucesión.
- Transferir la explotación al sucesor mediante una fórmula jurídica válida (propiedad, arrendamiento u otra).
Requisitos del sucesor (nuevo titular de la explotación)
El sucesor es la persona que asumirá la titularidad de la explotación agraria.
Puede tratarse de:
- Joven agricultor (menor de 41 años), o
- Nuevo agricultor (entre 41 y 55 años).
Además, deberá:
- presentar un plan empresarial de la explotación,
- demostrar la viabilidad económica del proyecto,
- asumir progresivamente la gestión efectiva de la explotación,
- comprometerse a mantener la actividad agraria durante al menos cinco años.
Este sistema permite que el nuevo agricultor se incorpore al sector con una transición gradual y acompañada, reduciendo el riesgo empresarial.
Cuantía de las ayudas en Navarra
La subvención se concede como una prima económica destinada a apoyar el proceso de transmisión de la explotación agraria.
Las principales características económicas de la ayuda son:
- Cuantía máxima: hasta 85.000 euros por proceso de sucesión.
- Pago fraccionado: normalmente en dos fases.
Forma de pago
El abono de la ayuda suele realizarse de la siguiente manera:
- 50 % al inicio del proceso, tras la aprobación del acuerdo de cooperación.
- 50 % al finalizar el proceso, una vez comprobado que se han cumplido los compromisos establecidos en el plan empresarial.
Estas ayudas están financiadas por el Gobierno de Navarra y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).
El contrato de sucesión: el elemento clave del programa
El eje central de estas ayudas es el llamado contrato o acuerdo de sucesión de la explotación agraria, un documento obligatorio que regula todo el proceso de transmisión.
Este contrato debe incluir:
- un cronograma de tutoría entre cedente y sucesor,
- la transferencia progresiva de conocimientos técnicos y empresariales,
- el detalle de los activos que se transmiten,
- el plan de incorporación del sucesor a la gestión de la explotación,
- el compromiso de mantener la actividad durante al menos cinco años.
El objetivo es evitar transmisiones abruptas y garantizar que el sucesor adquiere la experiencia necesaria para gestionar la explotación de forma autónoma.
Gastos subvencionables
La ayuda no se limita a la transmisión patrimonial, sino que cubre también los costes asociados al proceso de cooperación para la sucesión.
Entre los gastos que pueden incluirse en el plan empresarial destacan:
- asesoramiento técnico o jurídico para la transmisión de la explotación,
- elaboración del plan empresarial,
- formación del sucesor,
- costes de tutoría o acompañamiento profesional,
- estudios de viabilidad económica.
De esta manera, el programa busca que la transmisión se realice de forma planificada, profesional y económicamente sostenible.
Criterios de valoración de las solicitudes
La concesión de estas ayudas se realiza mediante procedimiento de concurrencia competitiva, lo que significa que las solicitudes se valoran según distintos criterios.
Entre los factores que suelen obtener mayor puntuación se encuentran:
- incorporación de jóvenes agricultores,
- explotaciones situadas en zonas rurales con riesgo de despoblación,
- viabilidad económica del proyecto,
- explotaciones con dimensión suficiente para garantizar su continuidad,
- sectores estratégicos para la agricultura navarra.
Claves fiscales de la sucesión de explotaciones agrarias
Desde el punto de vista jurídico y fiscal, la transmisión de explotaciones agrarias requiere una planificación adecuada.
Tributación de la ayuda
La ayuda percibida suele tributar como ganancia patrimonial en el IRPF, por lo que es recomendable planificar correctamente el calendario de cobros.
Beneficios fiscales en Navarra
Navarra cuenta con importantes incentivos fiscales para la transmisión de explotaciones agrarias, especialmente en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
En determinados casos pueden aplicarse reducciones de hasta el 95 % en la transmisión de activos rústicos, siempre que se mantenga la actividad agraria durante un periodo determinado.
Una oportunidad para el relevo generacional en el campo
El envejecimiento de los titulares de explotaciones agrarias es uno de los principales retos del sector. Estas ayudas permiten facilitar la transición entre generaciones y evitar la desaparición de explotaciones viables.
Además, este instrumento puede resultar especialmente útil para:
- cooperativas agrarias,
- explotaciones familiares,
- jóvenes que desean incorporarse al sector,
- agricultores que buscan planificar su jubilación.
La sucesión tutorizada de explotaciones agrarias se presenta así como una herramienta clave para garantizar la continuidad del sector agrario navarro y el mantenimiento de la actividad económica en el medio rural.
Preguntas frecuentes sobre las ayudas a la sucesión de explotaciones agrarias
¿Quién puede solicitar estas ayudas en Navarra?
La solicitud debe realizarse conjuntamente por el cedente (agricultor que se jubila) y el sucesor (persona que continuará la explotación) mediante un acuerdo de cooperación.
¿Cuál es la ayuda máxima que se puede recibir?
La cuantía máxima puede alcanzar hasta 85.000 euros por proceso de sucesión.
¿Cuánto tiempo debe mantenerse la explotación?
El sucesor debe comprometerse a mantener la actividad agraria durante un mínimo de cinco años.
¿Estas ayudas son compatibles con otras subvenciones agrarias?
En muchos casos pueden ser compatibles con ayudas de incorporación de jóvenes agricultores u otras medidas del PEPAC, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
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